05 de Abril de 2020

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“Bueno y malo, el Covid-19 nos deja de todo”, por Carmen Cruzado

24-03-20

Esta nueva etapa que nos toca vivir nos está dejando ver muchas cosas, buenas y malas.
En un lado de la balanza quedarán los aplausos que todos los días a las ocho de la tarde desde balcones y ventanas damos a los que se están dejando la piel e incluso la vida en la curación de los afectados por coronavirus. Es nuestra terapia junto a las miles o los millones de personas que a la misma hora hacemos lo mismo. Como lo son las sesiones vermú, que algunos promueven los fines de semana, o aquellos que ofrecen actuaciones y conciertos para que las horas pasen de la manera más amena posible.
Positiva también es esa ola de solidaridad y cooperación para elaborar mascarillas, para ir a la compra o a la farmacia y así evitar que nuestros mayores salgan de casa. Echo de menos iniciativas para aliviar la preocupación y la tristeza de los que tienen a sus familias lejos y de los que viven solos. No olvidemos que la pena también mata.
Hay muchos sentimientos positivos en esta crisis sanitaria, que hace aflorar lo mejor de cada uno de nosotros, pero también lo peor, desde mi punto de vista. Por ejemplo, esa mirada de desconfianza que te encuentras cuando te cruzas con alguien en el supermercado o en la farmacia. Tomemos medidas de precaución, mantengamos la distancia necesaria, pero no perdamos la buena costumbre de saludar, de preguntar cómo estamos o de sonreír. Los que estamos aquí aún tenemos muchos motivos para esbozar una sonrisa, a pesar del confinamiento.
Pero lo más negativo a lo que estamos asistiendo es esa cantidad de bulos y de informaciones falsas que circulan por las redes sociales y a las que no deberíamos hacer ningún caso. El coronavirus ha originado exceso de información, por un lado la oficial y por otro la rumorología o esos audios distribuidos por supuestos sanitarios dando consejos de todo tipo o de sanitarios facilitando información de positivos y algunos datos, que deberían ser confidenciales. A los que luego se unen los listillos de turno de diferentes tipos de perfiles en facebook, en twiter o en instagram. Hay de todo en la viña del señor, lo bueno, lo malo, lo verdadero, lo falso, la crítica fácil… todo ello se convierte en un cóctel difícil de digerir en las redes sociales, donde se generan debates de todo tipo y donde cada uno dicta su sentencia.
Huyamos de los bulos, distraigámonos escuchando la radio, viendo la tele, leyendo un periódico o una revista, juguemos al parchís o a las cartas. Se me ocurren infinidad de posibilidades en lugar de dimes y diretes y de debates que no llevan a ningún lado.

Carmen Cruzado (periodista)

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