Parece que los 3 grandes partidos gallegos, PP, PSdeG y BNG, consideran que de haber fusiones municipales estas deben ser voluntarias y a iniciativa de los Ayuntamientos interesados. Es decir, se trataría de no hacer nada y esperar a que muy esporádicamente, con muchos problemas y dificultades, a través de procedimientos casi interminables, pueda haber alguna fusión cada varias décadas. O dicho de otra forma, renuncian a vertebrar el territorio de la Comunidad, diseñando un mapa de planta que responda a las necesidades del Siglo XXI, mientras asisten al abandono de los pequeños núcleos y con ellos a la despoblación de muchos Ayuntamientos, y no siempre por cuestiones laborales sino simplemente porque una parte de la población opta por vivir en municipios en los que tenga opción a acceder a servicios que su propio Ayuntamiento no podrá darle nunca, con lo que asistimos a la peor de las fusiones, la del traslado de la población en lugar del acercamiento de los servicios.
Estos partidos prefieren acudir a fórmulas de colaboración intermunicipal y servicios compartidos. Bien, la razón última de la existencia de un Ayuntamiento es la prestación de los servicios básicos, y precisamente por ser la Administración más cercana al ciudadano, de los más cotidianos. Pero si es factible la prestación en común de esos servicios a la población residente en el territorio compuesto por los términos municipales de dos o más Ayuntamientos, ¿por qué no va a serlo que su gestión sea única?, ¿en qué se diferenciarían esos servicios de ser mediante colaboración a serlo mediante fusión?, pues únicamente en la eliminación de aparato administrativo y duplicidades organizativas.
Pero si realmente esa es la opción, la vía tampoco es la voluntariedad de los Ayuntamientos a la hora de asociarse, que traería importantes disfunciones, sino que desde la Xunta debería elaborarse un mapa de servicios municipales en el que consten los que se prestan, la mayoría de forma repetitiva, entre municipios limítrofes e, igualmente, sus carencias, para articular actuaciones encaminadas a la racionalización y optimización tanto de esos servicios como de los recursos que se les destinan. Esto es precisamente lo que yo llevo proponiendo desde hace años, porque no es más que el primer paso hacia un proceso no traumático de fusiones, por cuanto en el momento en que la población compruebe que puede recibir unos servicios de calidad sin necesidad de tanto gasto improductivo asociado la pedirá con más fuerza de la que lo hace actualmente, que desde luego es superior a la intención de los políticos, los cuales, mediante esa postura del “laissez faire”, están impidiendo que los beneficios evidentes de las fusiones lleguen a sus destinatarios, dando la impresión de preferir acabar administrando el “casi nada” a reducir el número de cargos municipales.
Y también se trata de cuestiones económicas por cuanto no debe perderse de vista el aumento de financiación que supondrían las fusiones a los Ayuntamientos que ahora, individualmente considerados, no llegan a 5.000 habitantes, que en Galicia son casi el 64 %, mientras que si el resultante pasa de ese umbral, con la legislación vigente en la mano recibiría nada menos que un 27 % más de la participación que le corresponde en los ingresos del Estado, lo que sumado al ahorro en gasto organizativo y de representación supondría un remanente lo suficientemente importante como para llevar a cabo políticas de aumento de la calidad de vida de los vecinos mediante la mejora en la prestación de servicios que vuelvan a traer consigo el asentamiento de la población y con él sus posibilidades de desarrollo tanto económico como social.
Se trata de una cuestión difícil y valiente, con resultados a largo plazo, pero esa planificación es inherente a la acción política, es decir, la gestión del futuro y no sólo la administración de los períodos entre elecciones.




















A iniciativa xurdiu co obxectivo de xuntar o alumnado que coincidira na EGB, pero axiña se ampliou a todas aquelas persoas que compartiron pupitres e amizades tamén no instituto.
O público, totalmente entregado de principio a fin, amosouno cos intensos e prolongados aplausos que acompañaron toda a actuación. Ao remate, os asistentes expresaron o seu desexo de poder gozar no futuro de novos concertos do artista, que sen dúbida volverán entusiasmar ao público.
Villares subliñou o éxito de convocatoria do evento, que reúne cada ano a numerosos participantes e afeccionados en Ribadeo, “aproveitando o atractivo da ría e do seu porto deportivo para atraer visitantes e complementar co deporte a súa ampla oferta de natureza, patrimonio e gastronomía”. A presente edición estivo dedicada á figura de Leopoldo Calvo-Sotelo, con motivo do centenario do nacemento do que fora presidente do Goberno e alcalde honorario do municipio. Ademais das regatas de vela en distintas categorías, celebráronse bautizos de buceo, charlas ou un concurso de pesca, entre outras actividades.
Na xuntanza preténdese analizar a execución das obras, o comportamento da empresa responsable, a problemática dos accesos durante as Festas de Xunqueira e solicitar ao Concello de Viveiro que faga público o proxecto definitivo.
A marcha partirá ás 12:30 horas diante do Concello, percorrerá as rúas peonís do centro e rematará novamente na casa consistorial, onde se lerá un manifesto. A plataforma chama a mobilizarse cunha mensaxe clara: cada bomba destrúe vidas e cada silencio convértenos en cómplices. Defenden que é o momento de saír á rúa para esixir o fin da violencia, o respecto aos dereitos humanos e a liberdade do pobo palestino, lembrando que a presenza das persoas manifestantes é a voz de quen hoxe non pode falar. A convocatoria péchase cun triplo chamamento: non á guerra, non ao silencio e non á indiferenza.
Estiveron acompañados polas dúas técnicas de Xuventude, para gozar dunha mañá nas distintas actividades que ofrece este parque de trampolíns. Pola tarde, o grupo parou a xantar no Lago das Pontes, onde puido coñecer a historia da súa creación e desfrutar dun baño. A viaxe estivo organizada polas Concellerías de Xuventude e Deporte e pola Oficina de Información Xuvenil dentro do programa “Verán a Tope en Xove 2026”.
Evaristo Calvo, Rebeca Montero e Vítor Mosqueira interpretaron o pasaxe que recrea os últimos momentos do Mariscal Pardo de Cela e da súa muller, Isabel de Castro, antes da traizón da Frouseira. A acción cultural, coordinada por Carme Varela e promovida pola Vicepresidencia da Deputación de Lugo, rende homenaxe ao gran dramaturgo do Valadouro no seu primeiro cabodano. 



