Alejandro de Diego Gómez – Hace un par de meses ya escribí un artículo parecido a este con motivo de la convocatoria hecha por el Gobierno para cubrir unas pocas vacantes de Funcionarios de Administración Local con Habilitación de Carácter Nacional, prácticamente desconocidos, por otra parte, para la inmensa mayoría de la gente.
Estos Funcionarios son: Secretarios, que se encargan del asesoramiento legal; Interventores, que ejercen el control y fiscalización de la gestión económico-financiera y presupuestaria; y Tesoreros, a cuyo cargo está la contabilidad, tesorería y recaudación y existen, o deberían existir, en todos los Ayuntamientos, aunque es verdad que en casi 9 de cada 10, los de menos de 5.000 habitantes, sólo hay uno que ejerce a la vez de Secretario y de Interventor, y en muchos casos el mismo tiene que atender a varios Ayuntamientos, ya que 3.863 no llegan a 500 habitantes.
No somos dados a la protesta ni al ruido sino que lo único que pedimos son medidas de dignificación profesional, incluyendo una carrera administrativa como la que tienen otros Funcionarios, y la respuesta del Gobierno suelen ser palabras de elogio en actos públicos y la más absoluta desconsideración a través del Boletín Oficial del Estado. Y ahora ha vuelto a pasar por segunda vez en poco tiempo con esa oferta de empleo recientemente presentada a bombo y platillo y que incluye un número insuficiente de plazas, con una reserva para promoción interna, otra vez, vergonzante.
Actualmente existe un importante número de vacantes de plazas reservadas a estos Funcionarios que están cubiertas, en el mejor de los casos, por los de categoría inferior, mientras que en otros lo son por otros Funcionarios que no tienen ni la formación ni la habilitación, y aunque en muchos casos lo hacen de buena fe, para evitar perjuicios a sus Ayuntamientos, en otros hay una auténtica connivencia entre quienes ocupan la plaza y los respectivos Alcaldes, con lo que no puede haber la mínima imparcialidad exigible cuando existe tal nivel de empatía entre fiscalizador y fiscalizado. Y ya el colmo son las plazas ocupadas por personal laboral o incluso contratando el ejercicio de funciones a consultorías externas. ¿Alguien se imagina lo que se estaría diciendo si esto se hiciera con los Inspectores de Hacienda o con los de Trabajo?, sin embargo parece que los Ayuntamientos juegan en una división inferior, en la que no importa tanto el ejercicio de esos controles, ¡a pesar de la que está cayendo!.
Lo triste es que lo que ha vuelto a hacer el Gobierno no es por razones económicas, ya que ofertar las plazas necesarias para cubrir las vacantes no le supondría aumento del gasto público por cuanto el sueldo de estos Funcionarios lo pagan los Ayuntamientos, y ya lo están haciendo a quienes las ocupan. Lo malo es que hay casos en los que se prefiere pagar por tener la copia en lugar del original, y eso debería dar que pensar.
La esencia de la democracia no es que cada quien haga lo que le da la gana, sino que se cumplan las normas que permitan poder hacer lo que queramos respetando los derechos de los demás. Es precisamente ese respeto lo que garantiza nuestra igualdad. Y el aval de dicho cumplimiento, máxime cuando hablamos de una Administración Pública, es la existencia de controles y de los Funcionarios encargados legalmente de ejercerlos, por lo que mantener la actual situación no le beneficia a nadie, sino todo lo contrario, más pronto que tarde se acaba volviendo en contra. Por eso habría que preguntarse por qué, por segunda vez, el Gobierno ha vuelto a tropezar en la misma piedra, y cómo sabiendo que si entre la oferta de empleo y la cobertura efectiva de las plazas transcurre más de un año sigue convocando este número insuficiente que lo único que hace es mantener una situación ya de por sí enquistada.
¿Será error o premeditación?.
Alejandro de Diego Gómez.
Secretario de Administración Local.



















Varios grupos participan en obradoiros de cestería na Devesa e de manualidades en Rinlo, Cinxe e As Anzas. A Área de Benestar Social, Saúde e Familia quere “potenciar deste xeito a convivencia e encher de propostas os locais sociais do noso concello e de entretemento ás persoas que viven nas parroquias de Ribadeo”.
A programación inclúe propostas variadas como cociña, manualidades, cestería, risoterapia, baile e poda, pensadas para ofrecer alternativas de lecer e fomentar un envellecemento activo entre a veciñanza. Desde o Concello destacan que as actividades “están a ter unha resposta moi positiva por parte dos veciños e veciñas”, o que demostra o interese por este tupo de propostas. Neste sentido, poñen en valor a importancia de promover este tipo de iniciativas, xa que “contribúen a promover un envellecemento activo e melloran a calidade de vida das persoas, xa que fomentan a participación social e serven como punto de encontro”.
O tráfico estará regulado por semáforos e está previsto que este venres rematen as obras.
O xurado profesional outorgou o primeiro premio ao Restaurante Ca Vitoriano por “El susurro del llagar”, seguido do Blanco Hotel Spa e de Los Olivos. No xurado popular, o triunfo foi para Los Olivos, acompañados no podio polo Novak Café e A Mar de Fondo. O Concello de Navia destacou o impacto do evento no dinamismo da vila e o papel clave da hostalaría como motor económico e turístico.
Fixoo no marco do Campionato Galego de Coctelería celebrado no Hostal dos Reis Católicos.
O presidente, José Manuel Gómez Puente, destacou o bo tempo e o reencontro do grupo nun percorrido de 22 km entre Pedrafita e Triacastela. A próxima etapa será o 1 de maio, entre Triacastela e Sarria, e xa está aberta a inscrición no teléfono 623 22 68 25.
Ás doce en punto, tres foguetes —un por cada palabra do nome oficial— foron lanzados desde O Castrodouro, capital histórica do termo municipal e orixe da localidade, pois alí, hai 806 anos, Afonso IX concedeu o título de vila e todo un distrito que administrar; episodio histórico do que deriva o nome do concello. Os veciños reunidos mostraron a súa satisfacción pola recuperación da denominación histórica, afirmando moitos deles que nunca deixaran de empregar o nome completo. Do mesmo xeito, os maiores agradeceron aos impulsores da iniciativa a restitución do topónimo que a historia legou ao municipio alfocés.



